Supongo que sigues tan hermosa como siempre, aunque yo, lo confieso, nunca supe valorar.


Salamanca, digo tu nombre y me sale una reverencia.

Digo el nombre de algunos de tus pueblos, Peñaranda de Bracamonte, Béjar, Alba de Tormes, Guijuelo, Ciudad Rodrigo, La Alberca y me sale una veneración de tanta leyenda y pasajes de la Historia. Me suena a vida buena y a tierras del buen comer, y al frente de todos, como una emperatriz, acariciada por el Tormes, tú, Salamanca monumental, Salamanca Patrimonio de la Humanidad. Supongo que ya se nota que llega el 12 de junio que es fiesta de San Juan de Sahagún. Supongo que huele a hornazo y a fuegos de artificio y ya están los toros que se salen del escudo . Supongo que sigues tan hermosa como siempre, aunque yo, lo confieso, nunca supe valorar. Cuando me preguntan por ti, Salamanca, no se si decir que lo mejor son tus dos catedrales o esa veintena de iglesias y conventos majestuosos. Nunca se decir si lo mejor de tu arquitectura civil está en tus palacios o en los colegios universitarios con tantos siglos de vida y tantas historias que contar. Nunca supe recomendar tu arte, porque no se si es mejor sorprenderse ante el artesonado de la Universidad o en esa exhibición de estilos que se encuentra en cada calle. Pero sí se decir Salamanca, que no hay espectáculo más bello que tu Plaza Mayor, reina de las plazas mayores de España y no hay edificio más original que la Casa de las Conchas, y no hay ciudad en el mundo que pueda presumir de historia cultural como tú, porque ahí nació la primera gramática, la de Nebrija y ahí se hicieron los estudios para el viaje de Colón, y ahí en la Universidad por antonomasia, se formó lo mejor de España, y ahí empezó la defensa de los Derechos de los indígenas, y ahí dijo Unamuno, al franquismo de la victoria, “venceréis pero no convenceréis”, y ahí se escribió la mitad de la literatura del Siglo de Oro. Y ahí están las andanzas del Lazarillo y el escenario de la picaresca, y ahí, dejadme decirlo también, dejadme caer en la tentación, está el pecado de la gula, agazapado en mil quinientos restaurantes, bares y cafés, que los he contado, y aspiro a entrar en todos alguna vez. A combinar tus monumentos con el jamón de Guijuelo, a empaparme de vino con los quesos de Hinojosa, a recrear la chanfaina y el bollo maimón, y a decirle desde ahí al mundo, aquello que está escrito en La Verdad Sospechosa, en Salamanca señor, son mozos, gastan honor, sigue cada cual su gusto, y el gusto de cada calle, añade este escribidor, el gusto de Salamanca, es un gusto universal.”

Fernando Onega, La Brújula. Onda Cero
Extraído del podcast de La Brújula (desde Salamanca) del 5 de Junio de 2014.

Para escuchar el texto con la voz de Onega:   http://brujulerosdeondacero.blogspot.com.es/2014/06/carta-con-fernando-onega-salamanca.html

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revolutum salamanca rio

 

 

El proyecto Brasilidade no nace en uno, sino nace muchos días. Muchos de esos “muchos días” fueron en Salamanca, germen  y donde casi todo empezó.

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